En el Día Internacional de la Mujer, exhortan a denunciar y desnaturalizar la violencia doméstica

Una decena de mujeres se reunieron en una sala con un objetivo: alentar a otras mujeres a escapar de la violencia doméstica en la que viven. “Es lamentable como justifican el accionar del hombre en estos hechos de violencia”, afirma una de ellas, resumiendo el sentir general.

En la sede del Cuerpo de Abogados para Víctimas de Violencia contra la Mujer, dependiente de la Secretaría de Estado de Derechos Humanos de la Provincia, están reunidos familiares de víctimas de femicidios y mujeres que sobrevivieron a malos tratos. Con motivo de conmemorarse el Día Internacional de la Mujer las presentes expresaron “el pedido unánime de poner fin a la violencia machista que se viven a diario”, concientizar a la sociedad sobre la importancia de las políticas de género y dejar de mirar para el costado.

El 15 de mayo del 2019, Luis Rondón, expareja de Fátima Aparicio, entró a su casa y tras intentar asfixiarla, la golpeó con un martillo hasta fracturarle el maxilar y dejarla en coma. Durante 15 días estuvo al borde de la muerte, pero hoy puede contar su historia. “El mensaje para los hombres es que tengan la valentía de aceptar que si una mujer se quiere ir de su lado, la dejen rehacer su vida”, dice Aparicio.

En diciembre del 2020, la Justicia condenó a 15 años de prisión a Rondón por ser autor material de homicidio en grado de tentativa triplemente agravado por el vínculo, alevosía y por mediar violencia de género. El Cuerpo de Abogados fue querella en la causa que hoy alivia a Fátima.

«El titular del espacio jurídico, Eduardo Rufino, fue al hospital y se presentó con mis hermanas y mi hijo mayor para ofrecerles asesoría legal y toda la presentación jurídica de manera gratuita», contó Aparicio sobre el acompañamiento brindado por el organismo.

Caso Histórico

Otra de las cinco mujeres que está presente es Alicia Palacios, prima de Lourdes Reinoso y sobrina de Francisca Palacios, ambas asesinadas por Julio Tomás Palladini. «Este caso fue sentenciado como un femicidio, con un juicio abreviado y se le dio perpetua en el penal de Villa Urquiza», cuenta la mujer que pide a la sociedad reflexionar además sobre aquellas situaciones previas que también dejan marcas, como lo son la humillación, el chantaje emocional y la desvalorización.

No tendrían que haber más carteles con las caras de mujeres muertas, lo que le falta a la Justicia es escuchar y creerle a la víctimas», afirma Palacios. Y agrega: «Si la sociedad ve un hecho de violencia debe hablar. Cuando las personas están en esa violencia no reaccionan, hay que acompañarlas y darles fuerzas para que tomen la decisión de denunciarlos».

Ayuda

Para aquellas personas que necesiten asistencia pueden dirigirse a las oficinas del Cuerpo ubicadas en calle Chacabuco 476 con una línea de atención permanente: 4557236. También están presente en todas las redes sociales.